Conoce las propiedades medicinales de la cúrcuma y cómo consumirla

Conoce las propiedades medicinales de la cúrcuma y cómo consumirla
Foto: Pexels

Son muchos los beneficios de la cúrcuma para nuestra salud. Desde reducir la inflamación hasta cuidar el hígado.

La cúrcuma es una de las especias más saludables. Tiene un aroma intenso, amargo y un poco picante, con un color amarillo dorado.

La cúrcuma es un elemento imprescindible en la medicina tradicional india. Se utiliza para tratar los dolores reumáticos, aliviar problemas digestivos y hepáticos, antidiarreico, antiinflamatorio, antibacteriano y tónico energético. Se usa también como antiséptico para desinfectar heridas, para hacer cremas y aceites para problemas dermatológicos, otitis e infecciones por hongos, entre otros.

Propiedades medicinales de la cúrcuma

Te mostramos cuatro propiedades medicinales por las que se recomienda con frecuencia su uso:

1.-Protege el hígado

La principal virtud de la cúrcuma es su actividad hepatoprotectora. Alivia los problemas digestivos, como dispepsias, flatulencias y diarrea, en especial si están relacionados con alteraciones hepatobiliares.

La cúrcuma aumenta la bilis, colaborando a digerir las grasas, reducir la inflamación hepática y devolver al hígado sus funciones de filtro. Es muy útil como restaurador hepático en el caso de hepatitis no agudas y previniendo la formación de cálculos biliares, aunque al aumentar la producción de bilis, se desaconseja en caso de cólico biliar, ya que podría aumentar el dolor.

2.-Protege el corazón

Consumir la cúrcuma vía oral ayuda a elevar el nivel de protección de las membranas de diferentes órganos, no solo el hígado, también el bazo, los riñones o el corazón, ante la aparición de posibles procesos patológicos o por el envejecimiento celular.

Es un aliado del corazón, al ejercer una acción como antiagregante plaquetario. Esto mejora la circulación lo que resulta útil en la prevención de embolias y arteriosclerosis manteniendo buenos niveles de presión sanguínea.

3.-Protege la piel

La cúrcuma es muy eficaz para reducir la inflamación de las mucosas en inflamaciones bucales, úlceras y heridas infectadas, forúnculos, quemaduras o las picaduras de insectos.

En la práctica tradicional india los polvos de cúrcuma se diluyen en leche caliente y se hacen gárgaras para aliviar la irritación de garganta, o se elabora una pasta densa para aplicar sobre heridas inflamadas o abiertas, favoreciendo su cicatrización.

4.-Frente a la inflamación

Es responsable de regular la respuesta del organismo ante un proceso inflamatorio, lo que facilita la eliminación de los materiales de desecho.

Contribuye a metabolizar las grasas y a reducir el colesterol. Diversos estudios han demostrado su capacidad para reducir los niveles de histamina en los procesos inflamatorios.

Su uso en tal sentido está muy extendido en la India, para el tratamiento de procesos artríticos y artrósicos, con la ventaja añadida de que no genera irritación gástrica.

¿Cómo se recomienda consumir la cúrcuma?

Una de las formas más comunes de consumir la cúrcuma es en polvo, diluida en un vaso de agua o en jugo de fruta. Se ha demostrado que combinada con pimienta se asimila hasta dos mil veces mejor.

  • Especia para condimentar las comidas

Es recomendable aprovechar sus efectos reparadores utilizándose para condimentar los alimentos. Dado que la curcumína por vía oral no se asimila fácilmente, se recomienda que se ingiera en una comida con algún porcentaje en contenido graso, ya sea en aceites grasos insaturados como los omega-3.

El color del polvo suele indicar la calidad de la cúrcuma, cuanto más oscura es la pigmentación, mejor. A menudo se usa para dar color extra a las mostazas.

  • Suplemento alimenticio

Si no es como condimento, es preferible consumirla en ayunas. En las casas naturistas o farmacias puedes adquirirla en forma de cápsulas. Se aconseja 3 o 4 gramos al día como máximo.

Algunas contra indicaciones

La cúrcuma presenta pocos efectos secundarios, especialmente si se consume como especia. Sin embargo, se desaconseja un consumo de cúrcuma en altas dosis o por tiempo prolongado, ya que se han reportado algunos casos de daño hepático.

Dado que puede estimular el flujo menstrual, está contraindicada durante el embarazo y en el periodo de lactancia. Tampoco se recomienda tomarla en caso de obstrucción biliar o cálculos biliares. 

¡Comparte este artículo y no olvides seguir nuestras redes!

También te puede interesar: Trucos para acabar con las ojeras y las bolsas de los ojos

 

  • Categoría de la entrada:Bienestar
  • Tiempo de lectura:4 minutos de lectura