Ser codependiente de tu pareja es destructivo. Señales de alerta.

Ser codependiente de tu pareja es destructivo. Señales de alerta.
Foto: Pixabay

En una relación de pareja ser codependiente es destructivo y una terrible condición. Es como vivir en una prisión donde no puedes estar con él y crees que no puedes vivir sin esa persona. Ese terrible dilema puede ser doloroso y extremadamente frustrante.

Si siempre estás pendiente de cubrir las necesidades de tu pareja, si dejas de centrarte en ti para cuidarle, si sientes que es el centro de tu universo, entonces debes tener cuidado porque estás entrando en una terrible tormenta.

Lo creas o no, una de las características más destructivas de la codependencia es el control pasivo de tu pareja. Estar en ese estado tiene el propósito oculto de provocar dependencia, lo que afecta la salud y la relación.

Te mostramos algunas señales de alerta que indican que estás siendo codependiente y que debes buscar ayuda profesional y apoyo familiar.

Sientes una inexplicable empatía con él y le perdonas todo. Siempre lo perdonas, incluso si actúa de forma incorrecta. Le defiendes, sientes que no está protegido, te engañas creyendo que su comportamiento es porque necesita que alguien lo entienda, y procedes a su rescate.

Como deseas amarlo incondicionalmente, le perdonas, y olvidas por completo el daño que te ha hecho.

Lo proteges demasiado, como si no pudiera cuidarse solo. Te conviertes en una persona que organiza su vida, le dices qué hacer y cómo hacerlo sin que él te pregunte.

Te acostumbras a que se vuelva inútil, porque en el fondo quieres que confíe en ti. Sin saberlo, buscas que te necesite.  Trátalo como a un adulto y abandona la idea de que estará contigo solo cuando lo necesite.

Tal vez creciste en una relación codependiente y, por lo tanto, tienes este malentendido del amor.  Valórate más y entiende que si tu pareja está contigo es porque te ama, no porque te necesite.

Sueles estar con hombres que tienen muchos problemas o adicciones para ayudarlos a resolver sus problemas.  Quizás te hayas preguntado, ¿por qué siempre me pasa lo mismo? ¿Por qué me asocio con el mismo tipo de hombres? Bueno, ya tienes la respuesta, en realidad hay una razón, repites ese patrón pensando que así te necesitan y nunca te dejarán.

No es sano resolver todos sus problemas.  Está en problemas y tú eres su héroe de rescate. Sufre por su adicción, y tú lo justificas; si no lo ayudas, sientes que le fallas como pareja. Si realmente deseas su bien, busca ayuda profesional para él y para ti. Un grupo de apoyo puede beneficiarlos.

Siempre están juntos, no se pueden despegar ni un segundo.  Si él no está cerca, no te sientes completa. Necesitas su presencia para sentirse cómoda. De lo contrario, buscar llegar a donde él esté, o le llamas constantemente por teléfono.

Aprende a disfrutar de la diversión sin él y date la oportunidad de desconectar de vez en cuando.  Se necesita tiempo para respirar en cualquier relación sana. Necesitan tener su propio espacio y vivir su propio mundo. Por lo tanto, libera gradualmente la conexión dañina entre tú y él.

Déjate cuidar y proteger de vez en cuando.  Cambia gradualmente el concepto de tu relación, de modo que tengas derecho a equilibrar el dar y el recibir. Cuando tu pareja se preocupa por ti, acepta que, si te dejas mimar un poco, no pasará nada.

Tienes mucho control sobre la relación.  Puedes hacerlo de forma sutil o directa. La única forma de mantener la calma y deshacerte de toda tu ansiedad es saber dónde está y con quién está. Esto puede ser una excusa de que te preocupas por él o una excusa de que lo extrañas.

Deja ir el control, necesitas establecer metas y límites a corto plazo. Esto requiere mucha fuerza de voluntad, pero una vez que te decidas, te sentirás tranquila y obtendrás la libertad interior y mayor felicidad de pareja.

Cuando tu pareja busca más independencia, entras en pánico porque piensas que esto es sinónimo de que no te ama.  El amor no es esclavitud. Si tu pareja te pide más aire, dale un respiro. No creas que no te ama.

Abusan fácilmente de ti.  Esta es una paradoja en la que eres completamente complaciente debido a un malentendido del amor. Al decirte que puedes soportarlo todo por amor, puedes fácilmente convertirte en una presa por ti mismo, pero, extrañamente, te decepcionas después.

Piensas en lo que pasará si algún día te deja.  Vives con una idea obstinada de que te abandonará. Es por ello que cada vez más se eleva el nivel de protección o complacencia por el pánico que te provoca el posible abandono.

Sal del círculo vicioso del pánico y busca ayuda.  Puedes vivir como esclava de tus miedos y nunca obtendrás la felicidad y la confianza necesarias para liberar estos pensamientos y comportamientos dañinos. Si no puede estar sola, pida ayuda.

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  • Categoría de la entrada:Relaciones
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